En entrevista, el aspirante del PRI a la gubernatura de Zacatecas habla también de la coalición que negocia con PAN, PRD y MC, y de su plan para capitalizar en las elecciones de 2027 el descontento en Morena por la designación de Verónica Díaz.
Tomado de Proceso
Aldo Canedo
Jueves 29 de octubre de 2026
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Los ocho ataques con explosivos ocurridos en Zacatecas y la narcomanta dejada afuera del Palacio de Gobierno “levantan sospechas” sobre la gestión de seguridad por parte del gobierno estatal a cargo de David Monreal, parte de la familia que ha dominado esta entidad federativa desde hace más de 20 años, en un cacicazgo conocido como el ‘monrealato’.
Elegido por el PRI para competir por esta gubernatura en 2027, Adolfo Bonilla Gómez dice en entrevista con Proceso que la crisis desatada por el crimen organizado en el territorio zacatecano genera dudas sobre si existieron “negociaciones” del gobierno con el narco.
Adelanta que la coalición con el PAN y PRD –que es casi un hecho– será clave para el próximo año. En ese contexto aún negocian con Movimiento Ciudadano para generar un bloque opositor que pueda reunir los suficientes votos para derrotar a la ficha morenista: Verónica Díaz Robles, un perfil que ha despertado dudas incluso dentro de Morena por su cercanía con los Monreal.
Adolfo Fito Bonilla va por su segundo intento por conseguir la candidatura del PRI en Zacatecas.
Nacido en Fresnillo en 1972, productor agrícola y empresario, comenzó su carrera política en la administración pública federal. En el año 2000 fue parte del equipo negociador del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea. Ese mismo año laboró dentro del PRI y, en 2004, pasó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En la iniciativa privada fue conductor de radio, director de noticias de Grupo Radiofónico B15, director del canal satelital Conoce México y presidente del consejo de administración de la escuela particular Instituto Alfred Nobel, en Fresnillo.
Diputado federal de 2012 a 2015, donde laboró como secretario de la comisión de Minería e integrante de la de Hacienda y Crédito Público, Bonilla Gómez dejó su curul el 17 de abril de 2015 para ser secretario de Economía estatal en el gabinete del gobernador priista Miguel Alonso Reyes.
En 2016 fue nombrado secretario del Campo por su sucesor, Alejandro Tello, cargo que ocupó hasta el 15 de septiembre de 2020, cuando renunció para buscar la candidatura del PRI a la gubernatura de Zacatecas.
Sin embargo, no logró llegar a las boletas electorales en 2021 por un tema de paridad de género: el PRI postuló a Claudia Anaya, quien eventualmente perdió contra David Monreal.
“Lo tomé como es la política: te da muchas satisfacciones, pero también te toca vivirla en momentos como ese. Es un tema político, por eso no renuncié a la militancia ni a la dirigencia ni a la candidata, simplemente por tratar de ser profesionales”, dice.
El 26 de septiembre último el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, levantó la mano de Bonilla como el “coordinador de los Defensores de Zacatecas”, un eufemismo que Morena y la oposición emplean para quienes serás sus próximos candidatos a un puesto de elección popular.
La designación de Adolfo Bonilla ocurrió pese a que el partido ya había planteado una designación democrática mediante encuestas.
El actual coordinador explica que se le escogió de tal forma dado que los tres aspirantes que también pretendían la nominación declinaron para dejarle vía libre.
“Fueron generosos porque, aunque no había una encuesta oficial del partido, todas las que aparecían, incluso en medios nacionales, decían con claridad que quien traía la mejor posibilidad en ese momento era un servidor”.
Una coalición inminente
Ya como coordinador, el exdiputado federal se ha dedicado a negociar la coalición con el PAN y el sobreviviente PRD local –a escala nacional perdió su registro–, se trata de una alianza que, Bonilla considera, “es inminente”.
Asimismo se asume como pionero de esa vía: relata que en enero de 2020 un evento en Zacatecas reunió a PRD, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, y que fue artífice de la alianza que en 2021 llevó a Anaya a las urnas. Ahora también aspira a lograr un acuerdo con Movimiento Ciudadano aprovechando los vínculos de su dirigente, Jorge Álvarez Máynez, con Zacatecas.
–¿Qué tan probable es que se sume Movimiento Ciudadano?
–Todavía tenemos un par de meses para que se registre, primero, la intención de coalición y, después, la coalición para definir si será total, parcial o flexible.
“Le apuesto a que todavía hay posibilidades; si no, estamos trabajando para ganar de todos modos con los partidos que ya estamos sentados a la mesa”.
–¿Por qué es oportuno que se ampliara?
–La política está polarizada y requerimos entender este momento del mundo y de México. En particular, Jorge Máynez es originario de Zacatecas, y lo que le están diciendo es que Zacatecas pide a gritos una reconciliación política y una reconciliación presupuestal. Por eso sería positivo conformar un gran bloque para ganar con mayor contundencia.
–En caso de que no se logre la coalición, ¿el PRI está en posibilidades de arrebatarle a Morena el estado?
–Sin duda. Los dos estados vecinos más importantes de Zacatecas son gobernados por el PRI, y no sólo las respuestas, sino las estadísticas de procesos anteriores dicen que el PRI es competitivo para ganar incluso sin coalición. Pero no veo ahorita un riesgo de que no podamos ir juntos.
El punto débil en Morena
Respecto de Morena, el rival a vencer, Bonilla encuentra en las divisiones dentro del partido una oportunidad para capitalizar más votos, e incluso rescatar a perfiles de la 4T que no están de acuerdo con la designación de Verónica Díaz, nominación que generó descontento entre aspirantes del partido y la militancia estatal.
–En su proceso interno vimos fricciones en Morena por la designación de Verónica Díaz. ¿Puede el PRI, puede usted, capitalizar eso?
–Las encuestas son muy claras en los altos niveles de desaprobación. Llevo meses platicando con gente que fundó Morena en Zacatecas, o que, del PRI, del PAN o del PRD se fue a Morena en 2018, 2021 y todavía en 2024, y hoy está muy decepcionada (esa gente).
“Por eso hablo de reconciliación y de ser muy incluyentes. Lo que Zacatecas nos pide es ser pragmáticos, y que izquierda, derecha o centro no sea lo que marque la decisión el año que entra”.
–¿A qué atribuye que Morena designara a Verónica Díaz como su coordinadora?
–Dirigentes y representantes de alto nivel de Morena han reconocido que no en todos los estados imperó el criterio de las encuestas, que hubo acuerdos políticos. No tengo duda de que Zacatecas entró en esa lógica.
–¿Estaría dispuesto a dialogar e incluso traer a su equipo a gente de Morena que no está de acuerdo con Díaz?
–Se van a llevar varias sorpresas: van a estar en mi equipo personas que estuvieron en Morena en procesos anteriores.
–Hace una semana vimos a José Narro acompañando a Verónica Díaz, cuando era de sus críticos. Al que no se ha visto respaldar la decisión es a Ulises Mejía, de los favoritos en las encuestas. ¿Podría estar entre esas sorpresas que se sumen a su proyecto?
–Entiendo que Ulises ya declaró que se mantiene en Morena. Pero el problema no es sólo Ulises, sino toda la gente que lo apoya o lo venía apoyando, que en una alta proporción, no tengo duda, son morenistas antimonrealistas. Si Ulises no toma una decisión pronto, creo que también va a generar efectos que nos van a acabar beneficiando.
El monrealato
El aspirante priista reconoce que el descontento en Morena-Zacatecas deriva del hartazgo que existe hacia la familia Monreal, que desde hace casi tres décadas ocupa cargos de alto poder político en la región mediante diversos perfiles, pero liderados por el legislador Ricardo Monreal Ávila.
–¿Cómo una familia tiene tanto control político sobre un estado durante tantos años?
–Sin duda se debe reconocer que han sido hábiles, que han operado con astucia, y que en tantos años le han generado oportunidades, desde laborales hasta políticas, a mucha gente. Pero el error es que no han tratado de la mejor manera al estado en su conjunto, ni en lo económico ni en lo político. Esa alta desaprobación la dicen todas las encuestas, no nada más yo.
“Estoy convencido de que a Zacatecas se le está dando un trato de acuerdo político, no de encuestas. Y es justamente porque Ricardo Monreal tiene un peso en Morena a escala nacional y aprovecha esa condición para decir: ‘No se metan con mi estado’”.
–Con tantos factores que debilitan a Morena (encuestas, desaprobación, este trato a la familia Monreal), ¿cómo aprovecharán la situación?
–Cuando hablo de reconciliación no es una frase política. Creo que los zacatecanos ya se dieron cuenta que estar polarizados no ayuda. Y debo ser franco: no sólo es el estilo de esta familia, de tres décadas; también Morena profundizó esa idea de catalogarnos entre chairos y fifís, que no es sana para el país.
Violencia despierta sospechas en Zacatecas
–En los últimos meses hemos visto situaciones de violencia muy graves en el estado, incluso coches-bomba. ¿Por qué se llegó a ese nivel?
–No podría dar una respuesta única. Llevamos ocho ataques con explosivos: dos a comandancias de policía y otros tres o cuatro a corporaciones de seguridad. Levanta sospechas, y con preocupación te digo que al único gobierno estatal al que le han dejado como mensaje político un vehículo lleno de cuerpos afuera del Palacio de Gobierno es al de Zacatecas. Somos un estado complejo: territorialmente grande y en el corazón de México por donde transitan prácticamente todos los grupos (criminales).
“Es ya una cicatriz para Zacatecas; te lo digo como originario y vecino de Fresnillo, que por más de 19 años y medio ininterrumpidos ha padecido este flagelo. Hay que apostarle a la inteligencia y a la buena coordinación con el gobierno federal y los vecinos, pero en estricto sentido hay que preguntarse por qué somos de los pocos estados donde se atenta con explosivos y se dejan mensajes políticos tan fuertes”.
–Dice que generó sospechas… ¿Qué tipo de sospechas?
–¿Por qué sólo pasa en Zacatecas y no en Durango, Coahuila, Aguascalientes o Jalisco? Y te lo digo derecho: sospechas de que se negoció mal.
–¿Cómo puede un gobierno estatal lidiar con esta crisis de seguridad?
–No es fácil porque son delitos del fuero federal. Tiene que haber una coordinación muy profesional y seria. En los estados donde la minería es fuerte también hay fuerte presencia de la delincuencia organizada y mucho interés económico. Estoy convencido de que el tráfico de narcóticos ya no es el negocio principal de los grupos criminales. Se requiere mucho análisis, inteligencia bien coordinada y no politizar un tema tan delicado.
–Otros aspirantes y opositores hablan totalmente contra el gobierno federal. Usted habla de colaboración. ¿Cuál es su posición sobre el gobierno?
–Vale la pena valorar una reconciliación. El tema presupuestal no sólo afecta a Zacatecas: todos los estados tienen requerimientos presupuestales, y cuando las cosas se polarizan la población es la que más pierde. Valdría la pena hacer una evaluación si esta polarización ha servido de algo a México.
–¿Qué tan complejo puede ser realizar campaña?
–Zacatecas no ha tenido tantos escenarios de riesgo para candidatos, alcaldes o diputados, pero no estamos exentos; hay estados con mejor percepción de seguridad, pero blindados no estamos nadie.
“Mucho tiene que ver la seriedad con la que te conduzcas: no hacer acuerdos con nadie del lado criminal y mucho menos recibir apoyos. Si te mantienes con el cuidado profesional que el tema requiere, arrancas con el pie derecho”.
