En Ciencias, de prueba PISA, México mantiene brecha de 68 puntos entre alumnos de mayor y menor nivel socioeconómico

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-Mientras la OCDE mide esa condición con factores que incluyen la educación, ocupación y bienes del hogar

-El resultado de PISA 2025 muestra una diferencia importante entre estudiantes mexicanos según su contexto socioeconómico, mientras una investigación reciente advierte que los cambios en los elementos utilizados para construir este indicador pueden modificar la forma en que se comparan los resultados entre distintas ediciones

Tomado de El Imparcial

Gilberto Esparza 

Martes 22 de septiembre de 2026

Los resultados de PISA 2025 muestran que el nivel socioeconómico está relacionado con el desempeño escolar de los adolescentes mexicanos. Los estudiantes que pertenecen al 25% con mayor nivel socioeconómico obtuvieron, en promedio, 68 puntos más en ciencias que aquellos ubicados en el 25% con menor nivel socioeconómico.

La diferencia se refiere a estudiantes de 15 años clasificados dentro de México según su posición en el índice socioeconómico utilizado por PISA. Según la OCDE, la brecha mexicana fue menor que la diferencia promedio de 85 puntos registrada entre ambos grupos en los países y economías participantes.

El resultado también muestra que el contexto familiar está relacionado con el desempeño académico, pero no determina por completo los resultados. En México, 12% de la variación en el rendimiento de ciencias estuvo asociada con el nivel socioeconómico, prácticamente el mismo porcentaje registrado en promedio por la OCDE.

¿Cómo determina PISA quién tiene mayor o menor nivel socioeconómico?

La clasificación no se basa únicamente en los ingresos de una familia.

La OCDE construye el índice de estatus económico, social y cultural (ESCS) a partir de tres componentes principales: el nivel educativo de los padres, su situación ocupacional y las posesiones del hogar.

El tercer componente funciona como una medida indirecta de la riqueza familiar. En PISA 2022, por ejemplo, el cuestionario preguntó a los estudiantes por distintos bienes disponibles en casa, incluidos libros, además de otros artículos considerados indicadores de las condiciones económicas de cada hogar.

La OCDE señala que estos tres componentes se estandarizan y reciben el mismo peso al construir el índice ESCS. De esta manera, los estudiantes pueden ser ubicados en una escala socioeconómica común y también pueden dividirse dentro de cada país en cuatro grupos de igual tamaño.

En PISA 2025, 30% de los estudiantes mexicanos quedó dentro del cuartil internacional más bajo del índice socioeconómico. Ese grupo obtuvo un promedio de 387 puntos en ciencias.

La brecha mexicana se mantuvo estable durante una década

La diferencia entre los estudiantes mexicanos de mayor y menor nivel socioeconómico no aumentó entre 2015 y 2025.

La OCDE reportó que la brecha en ciencias permaneció estable durante ese periodo, tanto entre los estudiantes más favorecidos como entre los menos favorecidos.

Este dato es relevante porque permite distinguir entre dos fenómenos: por un lado, existe una relación clara entre el contexto socioeconómico y el desempeño; por otro, la diferencia entre ambos extremos de la distribución mexicana no presentó un cambio estadísticamente significativo durante la década analizada.

PISA 2025 también encontró que 12% de los estudiantes mexicanos desfavorecidos alcanzó el cuarto superior de rendimiento en ciencias dentro del propio país. La OCDE utiliza este grupo como indicador de estudiantes académicamente resilientes, debido a que obtuvieron resultados elevados pese a encontrarse en una posición socioeconómica desfavorable.

El indicador socioeconómico también ha cambiado con el tiempo

La forma de construir el indicador merece atención cuando se comparan diferentes ediciones de PISA.

La propia OCDE documentó cambios en el componente de posesiones del hogar. Para PISA 2022, la organización señaló que algunos elementos utilizados en 2018 fueron eliminados, mientras que otros fueron incorporados. También se modificaron algunas preguntas que anteriormente tenían respuestas de tipo sí/no para permitir diferentes cantidades o niveles de posesión.

La OCDE también publicó en 2024 un análisis específico sobre la medición del nivel socioeconómico en PISA. Ese documento estudió la evolución de los componentes del ESCS y los cambios introducidos en los cuestionarios, precisamente para orientar futuras decisiones sobre la construcción y medición del indicador.

Uno de los cambios observados entre 2018 y 2022 estuvo relacionado con las respuestas sobre bienes y recursos disponibles en los hogares. La OCDE encontró, por ejemplo, una disminución en el promedio del índice de posesiones del hogar, asociada principalmente con una reducción en el número de libros reportados en casa, aunque algunos bienes tecnológicos se volvieron más comunes.

Una investigación cuestiona cómo interpretar los cambios entre ediciones

Este punto también aparece en una investigación publicada en septiembre de 2026 por Innovamat Research Lab, con la colaboración de investigadores de EsadeEcPol.

El trabajo analiza específicamente la comparación entre PISA 2022 y PISA 2025 y sostiene que los cambios introducidos en los elementos utilizados para construir el índice socioeconómico pueden modificar qué estudiantes quedan clasificados dentro de los grupos de mayor o menor nivel socioeconómico.

Los investigadores señalan que PISA 2025 eliminó 11 elementos del componente de posesiones del hogar, entre ellos ocho preguntas relacionadas con diferentes tipos de libros, y añadió nuevos elementos relacionados con las condiciones y bienes disponibles en las viviendas. Según su análisis, algunos de los elementos eliminados tenían una relación más estrecha con el rendimiento educativo.

Para estudiar el efecto del cambio, los investigadores reconstruyeron el índice utilizando elementos presentes tanto en PISA 2022 como en PISA 2025. Su análisis abarcó 36 sistemas educativos de la OCDE y no constituye una reconstrucción específica de los datos mexicanos.

Por ello, sus conclusiones pueden utilizarse para explicar por qué el método de clasificación socioeconómica es importante, pero no permiten afirmar que la brecha de 68 puntos observada en México esté sobreestimada o subestimada.

¿Qué se puede concluir sobre México?

Los datos disponibles permiten afirmar que existe una relación estadística entre el nivel socioeconómico y el rendimiento en ciencias entre los estudiantes mexicanos. En PISA 2025, la diferencia entre el cuarto superior y el cuarto inferior fue de 68 puntos, mientras que el nivel socioeconómico explicó 11.9% de la variación del rendimiento en ciencias.

También se puede afirmar que esa brecha permaneció estable entre 2015 y 2025. La OCDE no señala que haya aumentado durante ese periodo.

Lo que no puede concluirse con los datos disponibles es que los cambios en la medición del nivel socioeconómico hayan provocado una distorsión específica en los resultados mexicanos. Para sostener una afirmación de ese tipo sería necesario realizar una reconstrucción de los datos de México con una metodología comparable entre ediciones, algo que la investigación de Innovamat no presenta en su publicación.

Los resultados mexicanos de PISA, por tanto, muestran una brecha socioeconómica concreta, mientras que los cambios metodológicos documentados por la OCDE y analizados por investigadores externos muestran que la forma de medir el contexto familiar también debe considerarse al comparar resultados de diferentes ediciones.

https://www.elimparcial.com/mexico/2026/09/22/mexico-mantiene-una-brecha-de-68-puntos-en-ciencias-entre-alumnos-de-mayor-y-menor-nivel-socioeconomico-en-pisa-mientras-la-ocde-mide-esa-condicion-con-factores-que-incluyen-la-educacion-ocupacion-y-bienes-del-hogar

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