El secretario de Seguridad defiende los resultados de la estrategia del Gobierno contra los carteles, y destaca la detención de 66.000 personas por delitos de alto impacto
Tomado de El País
Sáshenka Gutiérrez (EFE)
Jueves 3 de septiembre de 2026
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, ha defendido la estrategia del Gobierno de Claudia Sheinbaum para hacer frente a los carteles de la droga. Nada más arrancar la Administración, octubre de 2024, Harfuch recibió la encomienda dirigir toda la atención del Gabinete de Seguridad a Sinaloa, donde ya había iniciado la sangrienta guerra de facciones entre Los Chapitos y La Mayiza, las dos columnas del Cartel de Sinaloa. A dos años de los operativos federales contra uno y otro grupo, que han resultado en detenciones de jefes, decomiso de armas y drogas y la destrucción de narcolaboratorios, el funcionario destaca que el cartel se encuentra en horas bajas, aunque no subestima el poderío que aún conserva. “Cuando llegamos al Gobierno, en Culiacán se venían convoyes de camionetas. Hoy eso ya no se ve. Sin embargo, no podemos decir que el Cartel de Sinaloa esté disminuido. Está afectado, sí”, ha dicho en entrevista con W Radio. “Ha habido una cantidad de detenciones impresionantes, sí. Pero, definitivamente, tiene un poder económico importante, y un poder de fuego que necesitamos continuar mermando”.
García Harfuch ha remitido también al día en que Nemesio Oseguera, El Mencho, máximo líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido en una operación encabezada por el Ejército y en la que México recibió apoyo de inteligencia de Estados Unidos. El operativo, una madrugada de febrero de este año, implicó un duro enfrentamiento con los pistoleros del capo. Horas después, el cartel coordinó bloqueos en varias autopistas del Estado. “Lamentablemente, tenemos organizaciones criminales con mucho poder de fuego y con mucho poder económico. Se vio en el operativo del 22 de febrero, con la muerte de Nemesio Oseguera. Se vio el poder de fuego y reacción de estos grupos criminales. O con otras detenciones que hemos tenido”, ha indicado García Harfuch.
El funcionario ha señalado que los operativos de las fuerzas de Seguridad en todo el país han representado duros golpes a las estructuras de los carteles: 32.000 armas de fuego aseguradas —el 20% solo en Sinaloa— y 2.700 laboratorios clandestinos destruidos y asegurados. “Eso verdaderamente les afecta su cadena logística de producción y de ingreso de dinero, porque son millones de dosis que se dejan de comercializar, que son millones de dólares”, ha explicado. García Harfuch también ha destacado la detención de 66.000 personas vinculadas a delitos de alto impacto, cifra que, precisó, representa un 14% de población penitenciaria más en estos dos años de Gobierno.
García Harfuch ha destacado en la entrevista la disminución del 51% en homicidios alcanzada en la gestión de Sheinbaum, al pasar de un promedio de 86 asesinatos diarios a 42. “Esto nunca había ocurrido en nuestro país. Y esto es una buena noticia para México”, ha apuntado. Los resultados de la estrategia de Seguridad, que él coordina por mandato de la presidenta, le han dado a García Harfuch una inevitable proyección política. Recientemente, el titular de la DEA, la agencia antinarcóticos de EE UU, Terry Cole, hizo un reconocimiento público al funcionario mexicano, al que llamó “socio de confianza” y “amigo de Estados Unidos”. El mensaje de Cole fue leído en clave política en México.
Con las elecciones intermedias en puerta, las aguas de la política mexicana se están moviendo. Una nueva Cámara de Diputados se configurará en 2027, lo mismo que los gobiernos de más de la mitad de los Estados. Se trata de la plataforma natural hacia las presidenciales de 2030. Sheinbaum ha advertido que Washington pretende convertirse en un nuevo elector, y ha enviado al Congreso iniciativas para blindar los comicios de una eventual injerencia extranjera. Preguntada esta semana por el aparente espaldarazo a García Harfuch desde EE UU, la presidenta dijo que se trata de una “estrategia” para dividir a gobiernos independientes. “Es una de sus estrategias, no de ahora, de siempre: generar divisiones al interior del Gabinete de Seguridad. Son tácticas que usan ellos de injerencia”, afirmó. García Harfuch ha comentado que coincide con la lectura de Sheinbaum, pero descartó un impulso político de parte de Estados Unidos hacia él. “Cuando hay declaraciones hacia mí, es porque yo soy la cara visible del Gabinete de Seguridad”, ha resumido.
