Columna Archivo Confidencial
Armando Vásquez Alegría
Caos digital: la soga al cuello
Martes 19 de may7o de 2026
INTENTÉ en tres ocasiones de registrar mi celular en la exigencia del gobierno de la 4T. La pantalla se congeló en el tercer paso, cuando di el permiso para que se utilizara mi INE como identificación oficial en el expediente mío que Telcel tiene pues manejo un plan de renta mensual. Me regresó una y otra vez a la pantalla inicial del trámite. Lo hice directamente de este link maestro que te lleva a las empresas registradoras: https://registratulinea.crt.gob.mx
Pregunté a la IA la razón y me explicó: “Cuando diste tu consentimiento para usar la INE de tu expediente y el sistema se “paralizó”, lo que ocurrió detrás de tu pantalla fue el colapso de los pasos 2 y 3 del proceso:
“El bucle de la IA (Paso 2): Al aceptar que usaran tu INE digitalizada, el software de Telcel jaló tu expediente e intentó activar el motor biométrico para validar tus rasgos faciales en tiempo real. Si la aplicación se quedó congelada ahí, es porque el servidor de Inteligencia Artificial de la empresa estaba saturado procesando miles de imágenes simultáneas de otros usuarios de última hora.
“El muro de RENAPO (Paso 3): Si el sistema avanzó, pero se quedó pasmado al final, tu trámite chocó contra la pared de los servidores del gobierno federal. Telcel mandó tu paquete de datos, pero el sistema de Gobernación simplemente no respondió a tiempo debido al límite de consultas por segundo (Timeout). La aplicación de Telcel prefirió “congelar” la pantalla antes de arrojarte un mensaje de error que evidenciara la caída del sistema gubernamental”.
La trazabilidad de la información exige que el usuario proporcione su nombre, número telefónico, CURP, identificación oficial (INE o pasaporte) y la fotografía para los datos biométricos. Este pesado paquete digital se sube a las plataformas de los operadores, las cuales deben recibir de inmediato la autenticación en tiempo real del Registro Nacional de Población (RENAPO), para validar la vigencia de la CURP.
Asimismo, el cruce de datos con INE —para certificar la autenticidad de la credencial de elector— y, finalmente, el registro de control ante la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), que es la autoridad encargada de almacenar el padrón final. Es en la interconexión simultánea de estas tres bases de datos institucionales donde el sistema se satura y se paraliza.
Y como quienes pagamos una renta mensual pues casi cumplimos con los requisitos salvo el biométrico, pues parecía fácil… Pude observar en ese portal que son 142 razones sociales autorizadas para vender líneas y que están registradas ante la CRT aunque la realidad técnica es que el 99% de ellas no tienen antenas ni servidores propios. Todas se cuelgan de las redes de los tres gigantes: Telcel, AT&T y Movistar. Si la infraestructura de Telcel, que es el gigante tecnológico de México se congeló tres veces imagine el calvario de las micro empresas que dependen de sistemas subarrendados.
Con razón la CRT informó hace unos días que se registraron 48 millones de líneas de telefonía celular (33%), de un total de 144 millones contabilizadas al tercer trimestre del 2025. Estamos hablando de 96 millones faltantes. https://n9.cl/6nlxt
Del día de hoy martes al 30 de junio faltan 42 días. Es decir, diariamente deberán registrar 2.2 millones. Imposible toda vez que la trazabilidad tecnológica que engancha a las empresas con las dependencias de gobierno está diseñada para 350 mil operaciones diarias según pude investigar.
El decreto oficial con los Lineamientos de la CRT se publicó formalmente a finales de octubre de 2025. Las empresas telefónicas tuvieron los meses de noviembre y diciembre para adecuar sus aplicaciones móviles, actualizar sus servidores e interconectarse con la base de datos del gobierno federal pero el usuario ni se enteró, menos preocupó u ocupó con las posadas encima y uf, ahora con el mundial.
Para entender ese rezago de 96 millones de líneas las vamos a dividir en tres sectores perfectamente auditables:
El México de a pie que cuenta con un sistema prepago (89 millones que son comerciantes, trabajadores, estudiantes, inmigrantes, etcétera, son quienes compran 20 0 50 pesos de recarga en el Oxxo) cuyo rezago lo conforman 66 millones de usuarios. Han cumplido 23 millones.
Aquellos que pagan una renta mensual fija que son 25 millones de los cuales diez millones de estos conforman el rezago (profesionistas, empresarios y ejecutivos con un expediente listo, que ya están identificados por contrato), pero se resisten a dar la selfie biométrica.
Y hay más de 30 millones de líneas que están descartadas del mercado al ser secundarias, chips de emergencia abandonados en cajones o de empresas. Nadie los va a registrar; van a morir, pero de estas no se han dado de baja 20 millones por eso se contabilizan como rezago. Sumados nos dan los 96.
El cerebro que diseñó esta estrategia conforme a sus numeritos contempló que, de los 144 millones de líneas, 25 estaban aseguradas conforme al plan de renta mensual y sus expedientes, 30 son chips sin registrar y el resto, 89 son prepago. Si se multiplica que el decreto salió en octubre todo comenzó en noviembre con esperados ajustes rápidos se tendrían 240 días continuos de registros diarios de 350 mil que suman más de 84 millones. Sonaba bien, pero se les olvidó el “mañana lo hago” y el “falta mucho” del mexicano. Por eso ahora el gobierno está desesperado con una campaña intensa en radio amplificando un embudo más tapado que el come tunas.
Conforme a las matemáticas, suponiendo sin conceder que en estos restantes 42 días se lograran casi 15 millones de registros (350 mil diarios), nos da 81 millones de líneas de celulares que, tal y como establece el decreto, el primero de julio quedarían prácticamente desconectadas conforme al ordenamiento de apagado dictado por la CRT a las 142 empresas mencionadas.
Me pregunto si Sheinbaum se aventará el tiro.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones.
Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com
