-Justo cuando los inventarios de combustible del país vecino permanecen bajo presión
-Esta categoría incluye principalmente diésel, aunque también contempla otros productos derivados del petróleo.
Tomado de El Imparcial
Tadeo Campoy
Jueves 24 de septiembre de 2026
México mantiene una fuerte dependencia de las importaciones de diésel, particularmente de los combustibles provenientes de Estados Unidos, justo cuando el gobierno estadounidense analiza posibles restricciones a las exportaciones debido a la presión sobre los precios y los inventarios de su mercado.
Datos de Petróleos Mexicanos (Pemex) muestran que entre enero y julio México importó, en promedio, 78.6 mil barriles diarios de diésel, mientras que sus exportaciones alcanzaron apenas 28.5 mil barriles diarios.
Esto significa que por cada barril de diésel que México vendió al exterior, compró alrededor de 2.8 barriles fuera del país.
México depende del diésel importado
La diferencia entre las compras y ventas al exterior refleja la dependencia del mercado mexicano de combustibles producidos en otros países.
La situación adquiere mayor relevancia debido a la importancia de Estados Unidos como proveedor de productos petrolíferos para México.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), México fue durante 2025 el principal destino de las exportaciones estadounidenses de destilados, con un promedio aproximado de 220 mil barriles diarios.
Esta categoría incluye principalmente diésel, aunque también contempla otros productos derivados del petróleo.
Los principales datos sobre el intercambio de diésel son:
Importaciones mexicanas de diésel: 78.6 mil barriles diarios en promedio entre enero y julio.
Exportaciones mexicanas: 28.5 mil barriles diarios en promedio durante el mismo periodo.
Relación importación-exportación: México compró aproximadamente 2.8 barriles por cada barril que exportó.
Exportaciones estadounidenses de destilados a México: alrededor de 220 mil barriles diarios en promedio durante 2025.
¿Qué pasaría si Estados Unidos limita las exportaciones?
El escenario que genera preocupación es que Estados Unidos decida reducir la cantidad de diésel que vende al exterior para atender las necesidades de su propio mercado.
Ramsés Pech, analista energético, advirtió que una reducción de los envíos estadounidenses podría generar vulnerabilidad para México debido a la dependencia actual de las importaciones.
El especialista señaló que el país tendría dificultades para sustituir inmediatamente los volúmenes que actualmente recibe de Estados Unidos.
De acuerdo con su análisis, una interrupción o reducción significativa podría tener consecuencias en sectores que utilizan diésel de manera intensiva.
Entre ellos se encuentran:
Transporte de mercancías.
Actividades agrícolas.
Logística.
Distribución de productos.
Operaciones industriales y comerciales.
Una menor disponibilidad del combustible podría elevar los costos de operación y trasladarse posteriormente a otras partes de la cadena de suministro.
Inventarios de EU también generan presión
El posible riesgo para México ocurre mientras Estados Unidos enfrenta presión en sus inventarios de combustibles destilados.
La EIA prevé que las existencias estadounidenses de destilados permanezcan por debajo del mínimo registrado durante los últimos cinco años durante buena parte de 2027.
Esto reduciría el margen disponible para mantener elevados los volúmenes de exportación si el mercado estadounidense requiere una mayor cantidad de combustible.
Estados Unidos cuenta con una importante capacidad de producción de combustibles, pero el nivel de sus reservas constituye un factor relevante para determinar cuánto producto puede destinarse a mercados internacionales.
Pemex aumentó sus importaciones durante el año
Los datos de Pemex muestran además que las compras de diésel al exterior aumentaron considerablemente durante los primeros meses del año.
Las importaciones pasaron de:
47.2 mil barriles diarios en enero.
130.8 mil barriles diarios en mayo, su máximo del año.
120.6 mil barriles diarios en junio.
90.5 mil barriles diarios en julio.
El incremento registrado entre enero y mayo muestra la importancia que adquirieron las compras externas para cubrir las necesidades del mercado mexicano.
Aunque posteriormente las importaciones disminuyeron, en julio todavía se encontraban por encima del nivel registrado al inicio del año.
Las exportaciones mexicanas se desplomaron
Al mismo tiempo que aumentaron las importaciones, las exportaciones de diésel de Pemex registraron una fuerte reducción.
Los envíos al exterior pasaron de:
59.6 mil barriles diarios en enero.
60.3 mil barriles diarios en febrero.
3.2 mil barriles diarios en mayo.
3.3 mil barriles diarios en junio.
15.4 mil barriles diarios en julio.
La diferencia entre ambos flujos refleja un mercado mexicano que, durante el periodo analizado, requirió mayores volúmenes de combustible importado mientras redujo sus exportaciones.
México necesita más almacenamiento, advierte especialista
Para Pech, uno de los principales problemas no solamente está relacionado con la cantidad de combustible disponible, sino con la capacidad de almacenamiento y distribución.
El especialista señaló que México necesita desarrollar infraestructura que permita contar con mayores reservas y distribuir el combustible de manera eficiente ante una eventual interrupción de las importaciones.
Según su planteamiento, las medidas deberían contemplar tanto acciones inmediatas para garantizar el suministro como inversiones de varios años.
Entre las medidas propuestas se encuentran:
Asegurar el abasto en el corto plazo.
Incrementar la capacidad de almacenamiento.
Ampliar la infraestructura de distribución.
Contar con mayores inventarios de seguridad.
Reducir la vulnerabilidad ante interrupciones externas.
Diseñar estrategias para enfrentar posibles restricciones internacionales.
El objetivo sería contar con un mayor margen de maniobra si los principales proveedores reducen sus exportaciones.
“Cero colchón” ante un cierre, señala Pech
Pech también planteó que los inventarios disponibles podrían ofrecer un margen limitado ante una interrupción prolongada.
“Hay poco inventario, cero colchón con cinco a 15 días de existencia tras un cierre”, señaló el especialista, quien agregó que países como México, Chile y Brasil podrían comenzar a sentir los efectos de una falta de combustible en cuestión de semanas.
Esta afirmación corresponde a la valoración del analista y no constituye una estimación oficial de Pemex o del gobierno mexicano.
El impacto podría llegar al precio de otros productos
El diésel tiene un papel fundamental en el transporte de mercancías.
Por ello, una reducción significativa de su disponibilidad podría tener efectos que vayan más allá del mercado de combustibles.
Si aumenta el costo del diésel, podrían incrementarse también los gastos asociados con:
Transporte terrestre.
Distribución de alimentos.
Actividades agrícolas.
Operaciones logísticas.
Traslado de mercancías.
Diversos procesos productivos.
El impacto final dependería de la magnitud y duración de cualquier eventual restricción, así como de la capacidad de México para conseguir proveedores alternativos.
¿Podría afectar al mercado internacional?
El problema no necesariamente se limitaría a México.
Pech advirtió que si otros países productores de combustibles adoptan restricciones similares para proteger sus propios mercados, el comercio internacional de diésel podría fragmentarse.
En ese escenario, los países con mayor dependencia de las importaciones tendrían que competir por un volumen menor de combustible.
Esto podría ejercer presión sobre los precios internacionales y aumentar los costos para las economías que necesitan adquirir diésel en el exterior.
Empresas estadounidenses no ven un riesgo inmediato
A pesar de las advertencias del sector energético, representantes de empresas estadounidenses que operan en México señalaron que, por ahora, no consideran que exista un motivo inmediato para generar alarma.
Larry Rubin, presidente de American Society of Mexico (Amsoc), consideró que mientras no exista una medida concreta sobre la mesa, es prematuro anticipar las consecuencias de una eventual restricción.
“Hasta que no haya algo sobre la mesa, la verdad no habrá que preocuparnos de más”, afirmó Rubin.
El representante empresarial también destacó la importancia de la relación económica entre México y Estados Unidos.
El T-MEC también entra en la discusión
Rubin señaló que el suministro de hidrocarburos forma parte de una relación económica más amplia entre ambos países.
En ese contexto, confió en que las negociaciones comerciales permitan alcanzar acuerdos favorables para las tres economías de América del Norte.
El presidente de Amsoc destacó particularmente el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y señaló que espera que concluya con un instrumento favorable para México, Estados Unidos y Canadá.
¿Está México en riesgo de una crisis de diésel?
Los datos disponibles muestran una dependencia significativa de México respecto de las importaciones de diésel, mientras que una parte importante del suministro energético regional está vinculada al mercado estadounidense.
Sin embargo, una restricción de exportaciones por parte de Estados Unidos no implica automáticamente que México enfrente una crisis de abasto.
El impacto dependería de factores como:
La magnitud de cualquier reducción estadounidense.
La duración de la medida.
Los inventarios disponibles en México.
La capacidad de Pemex para cubrir la demanda.
La posibilidad de adquirir combustible de otros proveedores.
La infraestructura mexicana de almacenamiento y distribución.
La evolución de los precios internacionales.
Por ahora, la principal vulnerabilidad identificada por los especialistas es la dependencia de México de los combustibles importados y el limitado margen de almacenamiento, en un momento en que Estados Unidos también enfrenta presión sobre sus inventarios.
La evolución de las decisiones estadounidenses sobre sus exportaciones será, por tanto, un factor relevante para determinar si esta dependencia se convierte en un problema de suministro para México
