El monto representa un aumento de 39%; contempla la inversión en el terreno y bodegas del Edomex, el acondicionamiento y lo que se erogará en su operación y mantenimiento durante tres décadas
Tomado de Región Tula
Miércoles 12 de agosto de 2026
En 2026, el costo total de la Megafarmacia aumentó a 17,635 millones de pesos, es decir, 6 mil 835 millones de pesos más que lo calculado en 2024, en el primer año de su operación, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El monto contempla la inversión en el terreno y las bodegas en Huehuetoca, Estado de México, más el acondicionamiento y lo que se erogará en la operación y mantenimiento en las tres décadas de vida útil que se proyectan.
A pesar del aumento de casi 7,000 millones de pesos destinados para su mantenimiento, la Megafarmacia tiene un socavón en su acceso sur desde enero de este año, y en lugar de reparar el camino, Birmex lo bloqueó con cascajo, situación que documentó hace unos días.
El incremento a 17,635 millones 763,330 pesos representa 39% más de lo reportado en 2024, pero no es el único aumento que ha tenido el costo total de la bodega.
El año pasado, la dependencia federal reportó que el monto original se había modificado y ascendía a 15,28 millones 465.872 pesos, pero para este año aumentó 15% respecto a esa cifra.
Asimismo, el costo por la adquisición de la bodega y el inicio de operaciones también se elevó.
El 29 de diciembre, cuando fue inaugurada, el expresidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que fue de 2,700 millones de pesos. Sin embargo, en una revisión realizada en 2024, dicho costo aumentó a 3,614 millones 558,125 pesos. No obstante, en 2026 volvió a modificarse, y los datos de la SHCP revelan que el monto total invertido al inicio fue de 3,948 millones 638,498 pesos.
Es decir que para echar a andar el proyecto, el gobierno federal erogó 1,248 millones 638,498 pesos más de lo que informó el expresidente López Obrador el día de su inauguración.
Actualmente, la Megafarmacia ya no es la bodega que concibió el exmandatario, donde estarían “todos los medicamentos del mundo” esperando las solicitudes de los pacientes.
Sino que cumple con su función primigenia, que fue servir como centro de preparación de pedidos (picking) que presta Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Birmex) al IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar, como se estableció en la evaluación socioeconómica del proyecto de inversión de 2023.

Aseguran que el proyecto no fue la mejor opción
Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, subrayó que el proyecto del expresidente Andrés Manuel López Obrador no fue la mejor alternativa, de varias que había, para tratar de terminar con el desabasto de medicamentos que se agudizó durante su mandato.
“La idea de una Megafarmacia no aparecía entre las principales alternativas de política pública. Por eso fue cuestionada desde el primer momento como política pública. Almacenar y concentrar en un sólo punto geográfico los inventarios de medicamentos es contrario a lo que se ha aprendido de logística en los últimos 30 años”, expresó.
Explicó que había otras opciones que no fueron tomadas en cuenta por la administración federal anterior, y una de ellas incluía a la extinta Comisión de Competencia Económica.
“En política pública hay más de una forma de enfrentar un problema como la distribución de medicamentos. En mi opinión, había otras alternativas: aprovechar al máximo a la Comisión de Competencia Económica; consultar a las cadenas de distribución de commodities sobre las estrategias para ubicar a los Cedis [Centros de Distribución]; o explorar alternativas de distribución para ciertas claves o medicamentos”, detalló.
Señaló que la bodega ubicada en Huehuetoca no es un proyecto que pueda valorarse por el costo-beneficio, como en el caso de una hidroeléctrica; por ejemplo, ya que los resultados de su operación no son tangibles.
“Este no parece ser el caso de la Megafarmacia. Si la inversión fuese costo-efectiva, los 10 o 15 mil millones de pesos podrían ser valorados de otra forma. Pero al día de hoy se desconocen los beneficios tangibles de su operación. Y preguntas básicas como ¿cuánto tiempo tomará recuperar la inversión? o ¿cuánto encarece este modelo de distribución el precio de un medicamento? Están lejos de obtener respuesta”, explicó.
Piden auditoría
Por su parte, Norma Julieta del Río, excomisionada del extinto Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), advirtió que hay una discrepancia entre los recursos que eroga el gobierno federal para la operación de la Megafarmacia y sus resultados.
“Siguen las quejas públicas en las giras de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en los hospitales, las denuncias en las redes sociales, que no encuentran medicamento, entonces hay algo ahí que no cuadra con este aumento, se supondría que si se invierten más recursos, debería ser porque se tiene que producir más, porque se está beneficiando a la población con el medicamento”, expresó.
Del Río señaló que el proyecto debe ser auditado, y Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México y las instituciones del sector salud deben rendir cuentas sobre su operación.
“La Megafarmacia debe ser auditada, debemos conocer todos los mexicanos paso a paso este proyecto, porque no aplica la reserva, bajo ninguna causal aplicaría la reserva. Definitivamente, Birmex, el sector salud, porque todos tienen una parte ahí. Birmex como distribuidor de los medicamentos, y se supone que es quien contrata y compra, pero también el sector salud en su conjunto, el IMSS, el ISSSTE, y simplemente hay muchas preguntas en el aire”, comentó.
Subrayó que desde el inicio de operaciones no hubo máxima publicidad de la información relacionada con la Megafarmacia, y que hoy sigue en la misma situación. “Hace falta transparencia, porque es un proyecto lleno de opacidad, se necesita conocer toda la información respecto a este proyecto, no sólo el tema; por ejemplo, del avalúo que negaron en su momento, sino todas las solicitudes de información que están en la Plataforma Nacional de Transparencia. La gente quiere saber, aparte del terreno, quiénes son los proveedores, un inventario de medicamentos, cómo es la distribución”.
Dijo que el gobierno federal ha entregado muy poca información a través del Inai, en su momento, de Transparencia para el Pueblo o de los Órganos Internos de Control de las dependencias, y apuesta sólo por el discurso.
“Sí informaron sobre el proyecto, pero no dieron la información completa, porque negaron mucha información. Hablar de máxima publicidad no significa salir nada más a publicar un comunicado o hacer una presentación, o decir algo en una conferencia no significa que todos tengamos acceso de manera completa para verificar, accesible, tener en las manos el documento de cuánto costó, cuánto se invirtió, cómo se determinó su compra”, explicó.
Recordó que, incluso, el gobierno federal quiso reservar la información de la Megafarmacia y otros proyectos prioritarios bajo el argumento de que se trataba de información de seguridad nacional, pero la anterior Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que era inconstitucional.
“En su momento quisieron clasificar como reservados, a través de un decreto famoso, que el Inai fue a una acción de inconstitucionalidad en la anterior Suprema Corte, y nos dieron la razón y tumbamos ese famoso acuerdo.
“Era un acuerdo donde querían que todos los proyectos se reservaran por cuestiones de seguridad nacional, desde ahí empezó esto mal, no tiene por qué reservar información de este tipo de proyectos, y menos de un proyecto tan grande y tan esperanzador que es la distribución de medicamentos para todos los mexicanos”, refirió.
Del Río insistió en que los órganos de fiscalización deberían revisar a profundidad la operación de la Megafarmacia, porque “hace falta transparencia”.
