España destrona a Messi y Argentina para conquistar su segunda Copa del Mundo

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El equipo de Luis de la Fuente anuló al astro albiceleste durante gran parte del partido y encontró en Ferran Torres el gol que lo convirtió en bicampeón del mundo

Tomado de Proceso

Redacción/AP

Domingo 19 de julio de 2026

NUEVA JERSEY (apro).- Lionel Messi volvió a pisar una final de Copa del Mundo con la posibilidad de ampliar una leyenda que parecía no tener techo. Del otro lado apareció una selección que no sintió el peso de la historia ni de la camiseta rival. España le arrebató el balón, el protagonismo y el título; la Furia venció 1-0 a la Albiceleste.

Ante 80 mil 663 aficionados que llenaron el estadio New York/New Jersey, el marcador permaneció inmóvil durante más de 100 minutos gracias, sobre todo, a Emiliano “Dibu” Martínez. El guardameta sostuvo a los sudamericanos cuando el mediocampo perdió la batalla y Messi desapareció del partido durante amplios periodos. La resistencia terminó por romperse hasta el segundo tiempo extra, cuando Ferran Torres convirtió en gol una superioridad que España había construido desde mucho antes.

La primera advertencia llegó apenas a los tres minutos. Lamine Yamal se asoció con Dani Olmo en una pared que rompió la última línea rival y obligó al “Dibu” Martínez a recostarse sobre su costado derecho para evitar el gol. Fue el primer aviso de una noche que muy pronto comenzó a inclinarse hacia el lado europeo.

Los dos equipos iniciaron presionando alto y disputando cada pelota con intensidad. El partido parecía abierto, con espacios en el mediocampo y transiciones rápidas hacia ambas áreas. Sin embargo, esa igualdad apenas duró unos minutos. Conforme el reloj avanzó, Rodri comenzó a marcar el ritmo desde la base de la jugada, Dani Olmo encontró libertad entre líneas y España tomó definitivamente el control del balón. Argentina nunca logró acomodarse.

Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister llegaron tarde a las coberturas; Enzo Fernández perdió precisión en la salida y Lionel Messi comenzó a caminar demasiado lejos del área de Unai Simón. Cada intento de construcción terminaba sofocado por la presión española, que recuperaba la pelota con rapidez y volvía a instalarse en territorio rival.

En las tribunas, donde predominaban las camisetas albicelestes, el ambiente tampoco fue el esperado. La afición argentina, ensordecedora durante la semifinal frente a Inglaterra, pasó prácticamente todo el primer tiempo en silencio. Del otro lado, los seguidores españoles mantuvieron un incesante coro acompañado por tambores y banderas que encontró eco en el funcionamiento de su selección.

La banda derecha se convirtió en el principal camino del ataque ibérico. Cada aceleración de Yamal encontraba a Nicolás Tagliafico varios metros detrás de la jugada. El lateral recurrió a las faltas para frenar al extremo del Barcelona y acumuló tres infracciones en apenas media hora. El árbitro esloveno Slavko Vinčić sancionó todas, aunque decidió guardar las tarjetas.

España no necesitó monopolizar las llegadas para imponer condiciones, le bastó con mover el balón de un lado a otro para desgastar al conjunto de Lionel Scaloni. Rodri distribuía, Dani Olmo aparecía libre entre líneas y Pedro Porro junto con Marc Cucurella ofrecían amplitud constante para abrir la defensa rival. Argentina corría detrás del balón y, cuando lograba recuperarlo, rara vez conseguía enlazar tres o cuatro pases consecutivos.

Durante varios minutos Messi recibió de espaldas, rodeado por camisetas rojas y demasiado lejos del último tercio. Sin espacios para conducir ni socios cercanos para asociarse, el capitán quedó desconectado del encuentro. Julián Álvarez luchaba prácticamente solo contra Pau Cubarsí y Aymeric Laporte, mientras Nico González retrocedía cada vez más para intentar colaborar en la recuperación.

La superioridad española estuvo cerca de reflejarse antes del descanso. Al minuto 39, Mikel Oyarzábal recibió un balón en los linderos del área y sacó un derechazo que volvió a exigir al “Dibu”, quien se tendió sobre su costado izquierdo para contener el disparo. Dos minutos después apareció Cucurella. El lateral encontró espacio frente al área, avanzó sin oposición y soltó un zurdazo que pasó apenas desviado del poste.

Además del dominio rival, Lionel Scaloni perdió a Lisandro Martínez antes del descanso, pues el defensor se dejó caer sobre el césped después de sentir una molestia muscular en el aductor y pidió inmediatamente el cambio, obligando al técnico argentino a modificar su defensa que ya sufría para contener la velocidad española.

El descanso llegó con un empate sin goles que resultaba engañoso. España había monopolizado la posesión, generado las ocasiones más claras y reducido a Messi a un papel secundario. Sólo las intervenciones del “Dibu” Martínez mantenían con vida a un conjunto argentino que abandonó el campo sabiendo que, si quería conservar el título mundial, debía ofrecer una versión completamente distinta en la segunda mitad.

Desconcierto

Durante los primeros minutos del complemento el escenario apenas cambió. Cada vez que los argentinos iniciaban la circulación desde su propia defensa, una silbatina descendía de las tribunas. El desconcierto del vigente campeón del mundo ya también se percibía en las gradas.

España mantuvo la presión alta y volvió a encerrar a su rival. Rodri administró los tiempos con una serenidad que contrastaba con la ansiedad sudamericana, mientras Dani Olmo aparecía una y otra vez a la espalda de De Paul y Mac Allister. La pelota seguía perteneciendo al conjunto ibérico; Argentina continuaba persiguiéndola.

Durante cerca de 20 minutos Messi apenas entró en contacto con el balón, aislado entre los centrales españoles y sin encontrar espacios para conducir. Cada vez que intentó recibir, aparecieron dos o tres rivales para impedirle girar.

La superioridad española volvió a traducirse en oportunidades. Al minuto 62, Dani Olmo encontró un hueco en la frontal del área y sacó un disparo potente que Emiliano Martínez no consiguió sujetar en el primer intento. El rebote quedó suelto unos instantes antes de que el guardameta reaccionara para quedarse con la pelota.

Cuatro minutos más tarde, Lamine Yamal volvió a exhibir la diferencia de velocidad sobre Tagliafico. El extremo desbordó por derecha y envió un centro preciso a la cabeza de Ferran Torres, cuyo remate terminó directamente en las manos del “Dibu”.

Conforme avanzó el reloj, dio la sensación de que el gol español era cuestión de tiempo. Mikel Merino probó desde fuera del área; después lo hizo Pau Cubarsí tras un tiro de esquina. En ambas ocasiones respondió Martínez. Más adelante, Aymeric Laporte ganó por arriba y su cabezazo sólo perdió fuerza tras impactar en la espalda de Facundo Medina.

Scaloni buscó cambiar el rumbo adelantando algunos metros a Messi, pero el capitán seguía recibiendo rodeado de rivales. Julián Álvarez peleaba cada balón sin compañía y el mediocampo argentino continuaba partido. España había logrado algo que muy pocos equipos consiguieron durante los últimos años: convertir al campeón del mundo en un equipo inofensivo.

La resistencia terminó

En el tiempo agregado, Nico Williams condujo un contragolpe y obligó otra vez a Martínez a intervenir con un manotazo salvador. Dos minutos después, Enzo Fernández llegó tarde a una disputa con Marc Cucurella y recibió la segunda tarjeta amarilla. Argentina se quedó con diez futbolistas para afrontar la prórroga. Ni siquiera con un hombre más España perdió la calma.

El equipo de Luis de la Fuente siguió moviendo el balón de un lado a otro hasta encontrar el espacio. Apenas iniciado el primer tiempo extra, Pedri pisó el área y envió un centro que Nico Williams conectó de primera intención, sin embargo, “el Dibu” volvió a estirarse de manera extraordinaria para impedir el gol.

Cinco minutos después, Williams encontró la red, pero la celebración fue interrumpida por una supuesta falta previa sobre Nicolás Otamendi. La decisión arbitral provocó la furia de los aficionados españoles, quienes respondieron con un estruendoso “¡Manos arriba, esto es un atraco!” e “¡Infantino es argentino!”.

La resistencia albiceleste terminó apenas iniciado el segundo tiempo extra. Al minuto 106, Nico Williams recentró de cabeza dentro del área y descolocó a la defensa argentina. Ferran Torres apareció libre detrás de los centrales y, con un toque de zurda, venció por fin a Emiliano Martínez.

El sector español explotó en un solo grito mientras miles de banderas rojas y amarillas comenzaron a agitarse. Del otro lado, los seguidores argentinos permanecieron inmóviles. El marcador finalmente hacía justicia a lo ocurrido durante más de cien minutos.

España no renunció al ataque. Al minuto 112, Ferran volvió a vencer a Martínez después de escapar entre los centrales, aunque el tanto fue invalidado por fuera de lugar. Argentina seguía con vida, aunque cada vez con menos argumentos futbolísticos.

La última oportunidad llegó cuando el reloj marcaba los 120 minutos. Messi cobró un tiro de esquina al corazón del área; tras una serie de rebotes, el balón quedó servido para Giuliano Simeone, quien encontró la portería prácticamente abierta, pero impactó la pelota por debajo y la envió por encima del travesaño. Fue el último suspiro del campeón.

El silbatazo final desató la celebración española y también un conato de bronca. Leandro Paredes empujó por la espalda a Gavi cuando los jugadores comenzaban a saludarse. Varios futbolistas del conjunto ibérico intervinieron de inmediato para separar al mediocampista argentino y evitar que el incidente escalara.

Dieciséis años después de conquistar su primera Copa del Mundo en Sudáfrica 2010, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente levantó nuevamente el trofeo más importante del futbol y confirmó uno de los ciclos más exitosos de su historia reciente. El técnico español añadió el Mundial de 2026 a la UEFA Nations League 2022-2023 y la Eurocopa de 2024, consolidando una generación encabezada por Lamine Yamal que ya ocupa un lugar privilegiado en el futbol internacional.

La Copa del Mundo terminó, además, con un cambio en los libros de historia. Kylian Mbappé concluyó como Bota de Oro del torneo con diez anotaciones y se convirtió en el máximo goleador en la historia de los Mundiales con 22 tantos, uno más que Lionel Messi.

Alineación de Argentina:

Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Mac Allister, Nico González; Messi y Julián Álvarez.

Director Técnico: Lionel Scaloni

Alineación de España

Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella; Rodri, Fabián Ruíz; Dani Olmo; Lamine Yamal, Mikel Oyarzábal y Álex Baena.

Director Técnico: Luis de la Fuente.

https://www.proceso.com.mx/deportes/2026/7/19/espana-destrona-a-messi-y-argentina-para-conquistar-su-segunda-copa-del-mundo-376443.html

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