Columna El Zancudo
Arturo Soto Munguía
Activistas del teclado, los mejores aliados de Morena desde la derecha
Miércoles 27 de mayo de 2026
Si nos atenemos a la narrativa que se ha instalado en redes sociales, predominantemente en X, Morena estará destruida en 2027 y perderá la presidencia de la República en 2030.
Si apelamos a lo que indican las encuestas, Morena volverá a barrer en las próximas elecciones, conquistando algunas entidades actualmente gobernadas por la oposición, mantendrá aquellas en la que son gobierno y tendrá altos niveles de competencia en algunas donde son oposición.
La experiencia de los últimos tres procesos electorales, sin embargo, nos dice que ni uno ni otro indicadores (el tuiteo potenciado por un algoritmo marcadamente sesgado a la derecha, y las encuestas a modo) no son del todo confiables.
El único indicador que vale es el de la concurrencia a las urnas y allí se combinan dos factores: pese a todos los acontecimientos de los últimos meses -incluyendo la fuertísima presión desde el extranjero y los personajes del oficialismo, las conductas de algunos de ellos que parecen empeñados en regalar motivo para la escalada norteamericana- Morena sigue posicionado como el partido con mayores recursos económicos, materiales, humanos y mediáticos para articular una poderosa estructura territorial que cubrirá hasta el último seccional del país. Eso por un lado; por el otro, la oposición ha resultado excelente para la crítica descarnada -y en muchas ocasiones justificada- pero muy ineficaz para incorporar nuevos votantes a sus causas.
Por todo el país, es mucho más frecuente enterarse que alguien de la oposición se ha pasado al bloque encabezado por Morena, que saber de algún morenista que migre al PRI, al PAN o a MC.
La ecuación parece sencilla, pero muchos no la entienden. La crítica soez que puebla las redes, alimentada desde un clasismo, un racismo y una pretendida superioridad intelectual según la cual los ‘chairos’ son ignorantes, simios, huevones, mantenidos, ‘comecuandohay’, corruptos y narcos, es excelente para reforzar el voto duro del PRIAN, el ego lastimado de minorías blancas -a las que se suman no pocos de piel humilde con aspiraciones de clase media trepadora- pero son generalizadamente inútiles para incorporar nuevos votantes.
Y esto es así porque al menos en los últimos tres procesos electorales, el universo de votantes aparece claramente definido, solo con pequeñas variantes en algunos municipios y distritos, que no modifican la votación global. Sonora es un caso emblemático: desde 2018 Morena y aliados no han bajado de 500 mil votos (en 2024 se acercaron a 600 mil) mientras el bloque opositor (PRI-PAN-PRD) ha tenido que repartirse con MC y otros partidos pequeños el resto, que se acercan a 500 mil votos.
El tema se les complica frente al mar de indefiniciones en el que chapotean sin definir los términos de una alianza que al menos MC (que en 2024 obtuvo más de 120 mil votos) ha adelantado que no participará. El PAN también insiste en ir solo llevando al Toño Astiazarán como candidato, y este a su vez no quita el dedo del renglón insistiendo en la necesidad de sumar a otras fuerzas, incluyendo al PRI, que no quiere, sino que le urge la alianza, pero ni el PAN ni MC le tiran un lazo.
Hay ingenuos que piensan que el triunfo está en el voto de los indecisos -que suelen decidirse por el ganador- y el de los abstencionistas, que oscilan entre un 45 y un 50% del padrón (a veces más) y hasta ahora nadie ha podido sacarlos de esa abulia. No tendría por qué ser diferente en 2027.
El único factor novedoso en la próxima coyuntura es el de las presiones del gobierno norteamericano, su cada vez más abierto injerencismo y lo que esté dispuesto a hacer para someter (más) -so pretexto del combate al crimen organizado- al gobierno de México a sus exigencias.
No es casual que Morena, a través de su coordinador de bancada en San Lázaro, Ricardo Monreal ya presentó una iniciativa que permitiría anular elecciones (locales y federales) cuando se acredite la injerencia de gobiernos, organizaciones o personas extranjeras.
Ante el cuestionamiento sobre qué acciones podrían considerarse una intervención grave, el legislador mencionó las presiones políticas, económicas, diplomáticas y mediáticas; la vulneración del territorio –tierra, agua, mar o espacio aéreo– con fines de intimidación; la intervención directa para favorecer o perjudicar a algún candidato o partido; así como la propaganda y difusión sistemática de desinformación o manipulación digital, es decir, todo lo que ya está pasando.
La oposición ha visto con malos ojos esta iniciativa al considerar que se trata de una “trampa” para imponerse “a la mala” y silenciar la disidencia. Señalan, además, que bajo el argumento de proteger la soberanía podría esconderse una herramienta para inhabilitar a la oposición bajo el supuesto de financiamiento externo.
Mucho ruido, pero volviendo al punto inicial, no hay indicadores confiables que permitan adelantar, a 13 meses de las elecciones, cambios sustanciales en la correlación de fuerzas en el país. A menos que…
II
De lo que sí hay indicadores es de las políticas públicas de gobiernos morenistas -al menos en el caso de Sonora- que sin duda se convierten en factores claves para la hegemonía. Ayer hablábamos del programa de becas que ha dispersado más de 3 mil millones de pesos entre estudiantes y/o deportistas sonorenses como uno de los casos más emblemáticos junto al de uniformes escolares gratuitos.
Pero en la rueda de prensa semanal de Alfonso Durazo, este informó de otros en los que pueden encontrarse claves del posicionamiento en las preferencias electorales.
Déjenme se los resumo, dicho sea sin albur y con todo respeto.
Las becas Rita Cetina, destinado a todos los estudiantes de primaria y secundaria que hoy reciben mil 900 pesos bimestrales y un apoyo único de 2 mil 500 pesos para útiles escolares. Estamos hablando de 487 mdp. Junto a las Becas Sonora de Oportunidades y la Beca Benito Juárez, apuntan a la universalización de esos apoyos para toda la población estudiantil de educación básica, media y media superior, con el agregado de que, al incorporarse como un derecho constitucional, no podrá ser revertido por otros gobiernos, a menos, claro, que estos logren la mayoría calificada en el Congreso para modificar la Constitución, lo cual hoy por hoy se ve remoto.
En materia de infraestructura hídrica para enfrentar la sequía -de dimensiones bíblicas, suele citar el gobernador- se han destinado más de dos mil mdp sobre todo en regiones críticas como los valles del Yaqui y del Mayo.
En materia de transporte urbano ya se han citado aquí las millonarias inversiones para renovar y modernizar el parque vehicular. Ayer se anunció la nueva línea recreativa La Suceda, que conectará con las 34 líneas que llegan al Centro Histórico y que ofrecerán servicio gratuito para conectar con puntos emblemáticos como el Jardín Juárez, el Mercado Municipal, el Museo Regional de Sonora y el Bosque Urbano La Sauceda.
El programa Techos Solares mediante el cual se instalarán celdas fotovoltáicas en hogares de familias vulnerables, que reducirán hasta en un 89 por ciento el costo de la energía eléctrica. Inicialmente serán 5 mil familias beneficiadas en Hermosillo, pero está proyectado para ampliarse a diez mil, según informó el secretario del Bienestar, Fernando Rojo de la Vega.
El funcionario también informó que está por arrancar la edición 2026 del Programa de Fortalecimiento Económico para Familias Vulnerables, que dispersará 2 mil mdp entre familias en pobreza extrema, que son unas 14 mil en el estado.
Y si de movilidad hablamos, se entregarán 5 mil 500 bicicletas en poblaciones rurales y zonas urbanas marginales, a familias que no tengan otro medio de transporte.
Parecieran cosas pequeñas, pero si se suma toda esta dispersión de recursos entre la población a la que nunca le había tocado naday en cuyo imaginario se arraigó la idea de que el gobierno tiene muchísimo dinero que en lugar de destinarse a estos programas, iba a parar a las cuentas bancarias de los políticos y funcionarios que en unos cuantos años aparecían como prósperos empresarios, acaudalados rancheros, inversionistas de alto pedorraje, cuando antes andaban mordiendo un cable, pues quizás ahí se puedan encontrar algunas claves de las tendencias en las encuestas electorales.
Por cierto, al gobernador se le preguntó sobre el paradero del médico Maximiano Verduzco, mejor conocido como el doctor de los sueros vitaminados que provocaron la muerte de ocho personas, y que hoy se encuentra prófugo de la ley. El encargado de responder la pregunta fue el fiscal Rómulo Salas, y por lo que dijo se infiere que no habrá lugar donde pueda esconderse.
Se han llevado a cabo 23 cateos, ha declarado más de 130 personas relacionadas con el caso, se ha establecido una coordinación con fiscalías estatales de todo México y con instituciones nacionales e internacionales; se ha desplegado una intensa campaña de alerta de búsqueda de esa persona, que algunos grupos de interés político y voceros a sueldo estarían muy interesados en que continuara prófugo para seguir alimentando inferencias de complicidades política -y financieramente redituables- pero que en un análisis costo-beneficio, a quien menos conviene que eso suceda es a la propia autoridad estatal.
Por eso creo que más temprano que tarde el presunto responsable del delito de homicidio culposo, ahora reclasificado como doloso por la Fiscalía, habrá de ser presentado para rendir cuentas.
También me puedes seguir en X: @ChaposotoVisita www.elzancudo.com.mx
