Este caso se suma a la creciente discusión sobre la regulación de tratamientos alternativos y la necesidad de reforzar la vigilancia sanitaria para evitar riesgos a la salud pública
Información de El Universal
Amalia Escobar/Corresponsal
Lunes 6 de abril de 2026
Hermosillo, Sonora.– En medio de la controversia por la muerte de al menos seis personas y la afectación de otras tres tras la aplicación de “sueros vitaminados” en una clínica de la colonia Jesús García, un nuevo testimonio pone en evidencia posibles irregularidades y riesgos en este tipo de tratamientos.
Se trata de Julio Gaxiola, decidió compartir a través de redes sociales su experiencia luego de haberse sometido a tres aplicaciones en el establecimiento señalado, presuntamente operado por Jesús Maximiniano Verduzco Soto.
Gaxiola afirmó que, pese a no creer en la efectividad de estos tratamientos, accedió a recibirlos por insistencia de sus familiares, en un contexto personal marcado por problemas de salud física y emocional.
“No hay que ser experto para saber que son innecesarios y, por lo visto, hasta peligrosos”, expresó.
Clínica entre mosquitos y sin condiciones de higiene
De acuerdo con su relato, desde su llegada al lugar donde había muchas personas esperando ser atendidas, detectó diversas situaciones que le generaron desconfianza.
Entre ellas, destacó la presencia de niños canalizados, lo que calificó como preocupante y cuestionó la decisión de los padres de someterlos a este tipo de procedimientos en lugar de acudir con especialistas pediátricos.
También describió condiciones que consideró poco higiénicas y fuera de protocolo, como la presencia de mosquitos en el lugar y personal que consumía alimentos mientras manipulaba material médico.
Testimonio denuncia irregularidades en clínica de “sueros vitaminados” en Sonora; advierte riesgos en tratamientos. Foto: Especial.
“El ambiente pretendía ser muy natural y ‘zen’: muchas plantas, una fuente, murales de naturaleza y una gran pecera. Pero me estaban comiendo vivo una parvada de mosquitos. Me dije a mí mismo vengo disque a mejorar mi salud y tal vez salga con dengue, chikungunya o zika”.
Las paredes estaban llenas de cuadros de certificaciones del doctor, pero noté que la mayoría eran de seminarios de “medicina estética“.
Incluso, en una de las fotos aparecía Lupita Jones, lo que me hizo pensar que cualquiera puede ir a esos seminarios con solo pagar. Dinero, gente… todo se trata de dinero, refirió.
Enfermeras comían mientras aplicaban sueros
“En fin, llegó mi turno de entrar con el doctor e inmediatamente me puse nervioso. Traía puesto como un mandil de plástico transparente lleno de polvo blanco y con una jeringota de esas como para rellenar pavos, preparaba todos los sueros. Noté que también tenía productos en exhibición tipo Herbalife y Vitahealth. Como sabemos, esas empresas son pura industria del bienestar de dudosa efectividad”.
Otro momento que encendió alertas fue cuando el médico sugirió suspender medicamentos psiquiátricos previamente recetados. “Hablar de quitarle la medicación a alguien así de sencillo no me latió”, comentó Gaxiola, quien aseguró que su intuición le indicaba retirarse del lugar.
“En fin, me llevaron con una enfermera (si es que lo era). Me canalizó y todo bien con ella fue rápida y sin dolor. Pero sí noté que las enfermeras comían aperitivos, galletas, etc., mientras manipulaban las jeringas y a los pacientes”.
Relató que tras las primeras aplicaciones no percibió efectos significativos, más allá de una ligera sensación de hidratación.
Sin embargo, durante la tercera sesión experimentó un episodio que calificó como alarmante.
“Creo que me formuló el suero tan ‘cargado’ que literalmente me quedé profundamente dormido. El suero se acabó y tuve reflujo de sangre… y la enfermera, bien gracias. Me tuvo que despertar una mujer enseguida de mí que me dijo despierta, se te está llenando de sangre”, narró.
“El último suero me lo aplicaron hace dos semanas. Leí que una de las víctimas se lo aplicó en febrero y murió hasta marzo. No me he sentido mal, pero por si las dudas… jaja (risa nerviosa)”.
Por cierto, justo por los días que se aplicaron el suero el padre, el hijo y la chica que fallecieron uno de los familiares me había dicho “sigue yendo yo te lo pago” pero ya no quise, compartió Gaxiola.
“No me he sentido mal, pero preocupa”, paciente teme efectos a largo plazo
El testimonio cobra relevancia en el contexto de las investigaciones en curso por parte de autoridades sanitarias, luego de que se reportaran múltiples fallecimientos presuntamente vinculados a estos tratamientos.
Según versiones difundidas, algunos de los decesos ocurrieron semanas después de la aplicación de los sueros.
Aunque Gaxiola asegura no haber presentado complicaciones hasta el momento, manifestó preocupación ante la posibilidad de efectos tardíos.
Finalmente, hizo un llamado a la población a informarse antes de someterse a este tipo de procedimientos y a priorizar la atención médica profesional.
“Obtengan sus vitaminas de una buena alimentación, hagan ejercicio y cuiden su salud mental. No desconfíen de su intuición, incluso cuando todos estén en contra”, concluyó.
Este caso se suma a la creciente discusión sobre la regulación de tratamientos alternativos y la necesidad de reforzar la vigilancia sanitaria para evitar riesgos a la salud pública.
